La bolsa debe ser vista como un instrumento para hacer crecer nuestro patrimonio
en el largo plazo, y nuestra exposición a ella debe estar ajustada a nuestro apetito al riesgo y nuestra disponibilidad para asumirlo.
La filosofía de inversión es principalmente la de
value investing, en donde se busca comprar valores cuyo valor intrínseco no esté siendo reflejado por el mercado. Sin embargo otros criterios complementan esta técnica de inversión como los son elementos de
behavioral finance, análisis de la posición competitiva de la empresa, gobierno corporativo, entre otros.
La moneda base es el Euro. Las carteras superiores a 50.000 Euros contarán con una gestión activa de la exposición a las diferentes divisas.
La cartera está compuesta normalmente por 10-15 valores. El porcentaje invertido normalmente es del 100%, pero en momentos excepcionales este puede bajar al 0%, o subir hasta el 150%.